Pequeño corte

5 09 2010

Mil perdones a todos. He estado unos días sin actualizar, pero es que he estado de boda. No mía, claro. Mi primo se ha casado hoy, y aunque la cosa no deja de ser bonita y emotiva, ha supuesto para mi percepción personal un golpe un poco chungo. Ya ha pasado la celebración, y aunque aún tengo alguna responsabilidad contractual con mi señor primo, prometo solemnemente actualizar a la mayor brevedad posible (que vendrá a ser mañana como tarde). Lo dicho, familia. Nos leemos pronto.





Los muertos de Disney

28 08 2010

Si por algo son conocidas las películas de Disney es por su ñoñería y blandurriez, dos palabras que he tenido a bien inventarme para definir el género. No fue hasta Atlantis (2001) que los largometrajes de la factoría mostraron alguna gota del rojo elemento vital (sí, se ve que hay una gresca y el buen mozo, Milo, sale perjudicado con algo más que un moratón o un diente perdido con una sonrisa cómica acompañada de una mirada cruzada). En general el amor triunfa, la bondad es recompensada, los malos se esfuerzan en preparar intrincados planes que implican la desaparición absoluta del protagonista… oh, wait. Los malos. ¿Alguien ha pensado en ellos? Todo acaba bien, sí, ya sabéis… el amor triunfa, la bondad es recompensada, bla bla bla. Pero, ¿y el sufrimiento de los malos? ¿Os habéis parado a pensar en cómo mueren los pobres malos de Disney? Porque sí, mueren, por mucho que se empeñen en sacar segundas partes en las que el cuñado de la prima del compañero de piso del malo toma como vendetta personal acabar con el prota (again). Como sé que nadie piensa en estas cosas (hace falta estar muy aburrido, cansado, deprimido o todo junto para ello), os he preparado una lista con las 5 muertes que más me han impresionado de malos de Disney. Espero que os guste =)

5) Scar (El Rey León). No solo es devorado vivo, sino que además se lo comen sus hienas, sus aliadas. Lo que hace el hambre, madre mía… ¿os imagináis que, ante la inminente derrota de Alemania por parte de los aliados, los soldados nazis se hubieran comido vivo a Hitler? (Sí, lo sé, es muy “zombies nazis”, pero para que veáis que todo está enlazado). Y si pongo el ejemplo de Hitler es porque no hay líder mundial al que más se parezca este caballerete con melenas.

4) Garfio (Peter Pan). A Scar al menos se lo comen entre muchos y, probablemente, moriría de forma rápida. El capitán Garfio es perseguido por un cocodrilo regordete que, con toda seguridad, se regodearía en la muerte de su víctima. Empezando por la otra mano, siguiendo por las extremidades inferiores, pasando a brazos, la piel de la cara… en fin. Podéis imaginarlo.

3) Clayton (Tarzán). El malvado cazador furtivo con ínfulas de lord padece, primero, el agobio de verse rodeado por una ingente cantidad de lianas a las que no está acostumbrado para, a continuación, caer en picado con una de ellas enroscada en el cuello. Por los espasmos finales, debemos suponer que el tirón de cuello no termina de matarlo, así que aún ha de padecer la agonía del ahorcamiento. ¿Sabéis? Si hubiera cazado los gorilas, con toda probabilidad solo hubiera tenido que pasar un par de meses en una cárcel de baja seguridad. Ironías de la vida…

2) Oogie Boogie (Pesadilla Antes de Navidad). Aunque no me gusta reconocer que mi película favorita es de Disney, lo cierto es que así es. Y la muerte de Oogie Boogie es, cuando menos, agónica. Imaginad por un momento que alguien decide dar un tirón de uno de vuestros pelos y empezáis a descoseros por el costado. Una vez os habéis quedado sin piel, vuestros órganos internos no solo empiezan a desparramarse, sino que además, como tienen conciencia propia, caen en lava ardiente y se incineran, añadiendo a la primera destrucción completa una segunda fase de destrucción parcial. Para terminar, la parte más importante, vuestra conciencia, es pisoteada por un esqueleto simpaticón. Da que pensar…

1) Y para terminar, la que considero la muerte más horrorosa de las películas de Disney: el cruel juez Frolo (El Jorobado de Notre Dame). El hombre no solo se pasa media película atormentado con la tentación de la bruja gitana, sufriendo alucinaciones (la escena de la canción “luz celestial, fuego ardiente” es alucinante), sino que, para rematar la faena, acaba colgado de una gárgola de piedra sobre un París en llamas; no solo en llamas: cualquiera diría que un volcán a entrado en erupción, por la cantidad de lava que hay en la plaza de la catedral. Antes de morir, para más inri, Frolo lo flipa un rato con la gárgola, y tiene la impresión de que esta lo sonríe maléficamente. Presumiblemente, llega a la lava ya mencionada y el hombre se descompone lentamente no solo en una agonía física, sino también mental.

En fin, solo era esto. Las horas no son buenas, ya sabéis, pero me apetecía reflexionar sobre estas cosas. Quedan otros finales igualmente crueles, como el de Jafar, confinado en un espacio chiquitín por la eternidad, o Úrsula, atravesada por el mástil astillado de un barco, pero dejo aquí los cinco que más me han impresionado a mí. ¿Qué decís? ¿Se os ocurre alguno más? =) ¡Dulces sueños a todos!





Dueños de las palabras

26 08 2010

¿Creéis que alguien puede hacerse dueño de una palabra? No me refiero a registrar una marca para que nadie más pueda usarla, o a inventarla y emplearla en un dominio restringido. Estoy hablando de crear una palabra y hacerla completamente tuya, con todos sus rasgos fonéticos, morfológicos, su comportamiento sintáctico y sus versatilidades semánticas. Tuya por completo. En mi opinión, resulta absurdo decir ser dueño de un sufijo. Pero parece que a los señores de Facebook las cosas absurdas les molan mogollón.

Me encuentro hoy con un meneo que afirma que los señores del caralibro han demandado a una red social de profesores por emplear el sufijo -book (Teachbook, se llama la página). Aquí hay dos cosas que discutir, así que vamos por partes.

Primero: ¿es realmente -book un sufijo? Hasta donde yo veo, el nombre de la red social Facebook es una palabra compuesta. Compuesta por dos palabras, concretamente: Face (cara) y Book (libro). Una traducción podría ser algo como “libro de caras”, en tanto que es una especie de álbum de personalidades. Una palabra compuesta no es una palabra derivada. Una palabra derivada, dicho pronto y mal, es aquella palabra que se modifica mediante afijos (ya sean prefijos, sufijos, infijos, interfijos o circunfijos) con la posibilidad de cambiar de clase gramatical. Un ejemplo de cada

  1. Prefijo: a la palabra “instalar” le añadimos el prefijo “pre-” y queda “preinstalar”.
  2. Sufijo: a la palabra “orar” le añadimos el sufijo “-ción” y queda “oración”.
  3. Infijo: para poner “cualquiera” en plural, añadimos el infijo “-es-” en el interior de la palabra, quedando “cualesquiera” (y no “cualquieras*”, que ya os veo venir).
  4. Interfijo: no tiene significado, pero se usa para evitar la cacofonía. Para hacer el diminutivo de “pez”, no decimos “pecito”, sino “pec-ec-ito”. Ese -ec- central es un interfijo.
  5. Circunfijo: son los que más molan, porque rodean y acorralan a la palabra. Ocurre con verbos como “enlatar” o “enrojecer”, a los que se les ha añadido simultáneamente el prefijo “en-” y el sufijo verbal “-ar” (o “-er”, “-ir”). Daos cuenta de que no existe el sustantivo “enlata*” ni el verbo “latar”.

Así pues, ¿qué vemos aquí? Que -book no es un sufijo, sino la segunda parte de una palabra compuesta, como puede ser “corchos” en “sacacorchos” o “choques” en “parachoques”. ¿Pueden los señores de Facebook asegurar que la palabra “book” les pertenece? Rotúndamente NO. Es como si la patente de los Cazafantasmas impidiera poner a otras películas títulos que tuvieran las palabras “caza” o “fantasmas”. Ahora vamos con la segunda cuestión.

Segunda: supongamos por un instante, aunque espero que haya quedado claro que no es así, que -book es, efectivamente, un sufijo. Tendríamos que asumir que la palabra que lo soporta es “face”, ya que un sufijo no puede formar palabras por sí mismo. Esto querría decir que quedaría terminantemente prohibido usar el sufijo “-book”, signifique lo que signifique, en ninguna otra palabra. Un caso práctico: voy a inventarme un sufijo, no sé… “-can”, que aporta a la palabra el significado de “ser susceptible de ser levantado por un ser humano de fuerza media”. Y creo una empresa, “Todocan”, que se dedica a crear aparatos susceptibles de ser levantados por seres humanos de fuerza media. Creo libroscan, cochescan, árbolescan, perroscan… y de repente, un ser sin escrúpulos y retorcido a más no poder usa el sufijo (MI sufijo) para decir que el otro día levantó a su abuela del suelo, esto es, pudo abuelacan. ¿Sería lógico que yo denunciara a ese despreciable ser que ha robado MI sufijo? De nuevo, mi respuesta es NO. Si no quieres que nadie use tus sufijos, no los inventes, pero gran parte del enriquecimiento lingüístico está precisamente en la experimentación, la invención de nuevas raíces, etc.

En fin, mi conclusión es esta. Facebook no tiene ningún derecho a denunciar a nadie por usar la raíz (que no sufijo, como ellos dicen) -book en ninguna palabra. Es como si McDonalds decidiera denunciar a todos los que usan el “Mc” y venden hamburguesas. Yo abro un negocio en mi pueblo y lo llamo McTronza, con hamburguesas de carne de caballo. A lo que me huele esto es a miedo corporativo, no a mi pequeño negocio de carne de caballo, sino a la estandarización de unos patrones que hagan que su producto deje de ser original. Pues asúmanlo, señores empresarios. La novedad está bien mientras es nueva. Si quieren seguir montados en el dólar, déjense de “denuncias sufijales” y céntrense en innovar y agradar a su público. He dicho.





Un experimento

25 08 2010

Bueno, he decidido hacer un pequeño experimento. He aquí un principio, un posible principio para una posible historia. Había pensado abrir un blog nuevo para incluir cosas de este estilo (cosas “literarias”), y dejar este para cosas más críticas. Pero una amiga me ha sugerido combinar ambos estilos en un mismo sitio, así que helo aquí. No sé qué es, lo acabo de escribir, entre bostezos, silbidos y tarareos de alguna canción que va pasando por mi reproductor. Pero para eso estáis vosotros =) Si sois capaces de leer el texto completo (no es demasiado), me gustaría que jugáramos a un pequeño juego. Cuando terminéis de leer os explico las reglas. ¡Adelante!

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Las cinco capuchas descubrieron, casi al unísono, cinco cráneos peculiares. No por su forma, ni por su edad, ya caudalosa. No; lo peculiar de esas cinco cabezas era lo que escondían dentro. Cinco portentos que una vez tomaron una decisión. Cinco mentes que, conjuntadas, podrían doblegar cualquier régimen mundial, satisfacer casi cualquier deseo, someter a cualquier ciudad, nación o incluso a cualquier dios. Los cinco músicos más poderosos que habían pisado alguna vez el mundo habían tomado una decisión hacía mucho tiempo: que su poder no sería usado nunca. Así que un día, ataviados con una sencilla túnica negra bordada con un símbolo en la espalda, se unieron y depositaron todo su saber en diversos recipientes, elegidos especialmente para tal efecto. Y ellos, ahora cascarones vacíos, se volvieron locos de atar. Incapaces de distinguir el bien del mal, la noche del día. Pero se guardaron un hilo de cordura.

Pese a su situación, se decía que aún eran capaces, aún por separado, de arrancar los sonidos más sentidos a sus instrumentos. Quienes tenían la fortuna de escucharlos, se veía inundado de una alegría indescriptible, y comenzaba a reír a carcajadas, o a llorar de felicidad. Tal era su habilidad, y tal era su poder, pues quien es capaz de provocar tal satisfacción en el corazón humano, es igualmente dado a retorcer y emponzoñar los sentimientos más puros. Así que ahora, las cinco túnicas se dedicaban a deambular de pueblo en pueblo, con la sonrisa siempre en los labios, locos. Y nada les faltaba nunca allá donde fueran, pues siempre eran recibidos con los brazos abiertos; y desde reyes hasta mendigos, todos eran capaces de renunciar a una hogaza de pan, unas monedas o incluso tesoros mayores ante la melodía de los cinco locos.

Cinco túnicas. Cinco símbolos. Unas ondas plateadas para Danovich, el maestro del viento; una corchea verde para Marstock, la profunda voz; tres líneas verticales paralelas del color del sol para el amo de las cuerdas, Jornna; un arco de violinista marrón, de madera, para Caloccio, quien, se dice, ha hecho llorar a mil violines; y, para el más experimentado de todos ellos, amo y señor de la música, K’rlez, tres teclas de piano blancas y dos de color negro azabache, visibles aún en contraste con su túnica. Cinco locos.

Ahora, los locos no se dirigen a ninguna ciudad, ni pueblo, ni reino. Ni deambulan por los caminos, como han venido haciendo los últimos años (¿quién sabe cuántos?). Su paso es ahora firme. Su sonrisa tiembla. Suben la montaña con la precisión de una cabra montesa, y ni la lluvia que comienza a caer, ni los truenos que amenazan, ni la oscuridad de la noche parece ser oponente para ellos. Los cinco locos llegan a la cima, sudando, heridos por las rocas y zarzas en sus pies descalzos. Se detienen, y miran a un punto. Todos a la vez. Danovich saca una flauta, Jornna tañe su laúd, Caloccio prepara su violín. Con unos toques de manos, un teclado hecho de aire y magia aparece ante K’rlez, y, lentamente, la voz de Marstock inicia una melodía. Suave al principio. Lenta. Acompañando a las notas, las gotas de agua danzan alrededor de los cinco músicos. Los animales huyen de la zona, asustados por no saben bien qué, sin saber hacia dónde ir. Se acerca un crescendo en la melodía, y los truenos, acompañando a la poderosa voz de Marstock, afinan su rugido. Los cinco ríen, como los locos que son. La melodía sigue aumentando en pasión, en furia, en violencia. La montaña entera se sacude, y en todo el mundo da la sensación de que los mismísimos cimientos del cielo sufren una sacudida. Los cinco locos siguen cantando, con su sonrisa. En el clímax de la pieza interpretada, un destello de luz surge de la roca más elevada de la montaña. El rayo de luz que asciende despeja las nubes, ahuyenta a los rayos, acalla a los truenos, seca la lluvia, adormece al viento. Los elementos se doblegan ante tal aparición, y en leguas a la redonda, los seres que, hasta el momento, viven en paz, se preguntan con curiosidad la procedencia de tal fuente de energía.

Pocos de ellos verán un amanecer para continuar haciéndose la misma pregunta.

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¡Bien! Si has llegado hasta aquí, eres un héroe (o una heroína). El juego que propongo es el siguiente: yo os voy a lanzar una pregunta sobre el texto, y os voy a dar algunas opciones. De hecho, os voy a hacer dos preguntas. Allá vamos:

  1. Los cinco locos, ¿han muerto en su labor? ¿O siguen vivos como figuras (de momento) misteriosas?
  2. Los seres que han visto el rayo, no ven amanecer al día siguiente (esto es, la espichan). ¿Han sido los cinco locos? ¿O pasa algo más aparte de la maravillosa columna de luz?

Vamos a hacerlo un poco interactivo 🙂 Este fragmento no está preparado, ojo, pero si veo que mola la idea, intentaré preparar el siguiente para dejar un final un poco más “abierto” con más opciones para elegir. Ya diréis qué os parece la idea. ¡¡Espero respuestas!! Ahora me voy a la cama, os dejo reflexionando. ¡Hasta mañana!





Resumen prevacacional

13 08 2010

¡Hola a todos! Sí, llevo una temporadita sin escribir en serio, lo sé, pero es que he estado liado. Muy liado. Esta última semana se me ha hecho más larga que el resto del verano junto de la cantidad de cosas que he hecho, pero me lo he pasado muy bien 🙂 así que gracias Diana, Elena, Aurora, Ici, Pedro, Jesús, Marina, Angie, Aida y demás. Ha sido una gran semana.

El caso es que tengo varios posts en la cabeza, pero no encuentro tiempo para escribir ninguno de ellos. El lunes me voy a Italia, a visitar la ciudad de los amores trágicos (Verona) y demás ñoñerías por el estilo (Venecia, Milán, esas cosas), así que tampoco escribiré demasiado. Cuando vuelva sí, cuando vuelva quiero ya empezar a centrarme un poco, a retomar cosillas de fonética para empezar el máster con fuerza, y eso implica que tendré más tiempo y capacidad para juntar letras. En fin, antes de irme, os dejo un resumen de todo lo que quería decir. Algunas cosas las desarrollaré más adelante, otras no creo. Tomad nota:

CINE:

  1. Tanto Toy Story 3 como Shrek 4 son buenas. No geniales, como sus primeras partes, pero buenas. Esto sí lo desarrollaré un poco más, quiero hacer una comparativa entre las dos sagas, pero en fin. Ah, un dato curioso: Toy Story 3 es, hasta la fecha, la película con la que más hombres han reconocido haber llorado, seguida de cerca por la escena de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo (ATENCIÓN: SPOILER) en la que muere Boromir (FIN DE SPOILER).
  2. Origen. Un peliculón. Con todas las letras, con mayúsculas si fuera pertinente, en voz muy alta y subido al lugar más alto posible. De principio a fin. Banda sonora, actores (actorazos, todos ellos), efectos (no hace falta 3D ni leches, hay momentos en que parece que te van a dar en la cara)… todo. La he visto dos veces, y la segunda vez me gustó mucho, muchísimo más. No sé si será porque fue en VO (recomendadísima en VO, por cierto), pero la sensación con la que sales del cine es… alucinante. Recomendadísima.
  3. Niños grandes. Bueno, una comedia de verano. Cumple su cometido. Da bastante risa, y los momentos de tensión son inexistentes, porque absolutamente todo sale bien. Todo. Nada sale mal, no hay conflicto (lo que, según Aristóteles, es parte intrínseca al drama… supongo que por eso es una comedia ^^).

MÚSICA

  1. El último de Gorillaz mola bastante (Plastic Beach). No lo he escuchado del todo aún con toda la calma que requiere, pero me está gustando el rollito que transmite.
  2. Me ha vuelto a dar por Flight of the Conchords. Son geniales. No dejéis de ver la serie.

EVENTOS

  1. ¿Alguien vio anoche la lluvia de estrellas? Las Perseidas, las lágrimas de San Lorenzo. Siempre he pensado que es la noche más romántica del año. Siempre he dicho que si alguna vez me caso, será una noche como esa. Sí, con el calor y todo, aunque anoche no hizo tanto calor. Fue una noche bonita. Gracias por llamarme la atención sobre ello, Elena, y gracias por invitarme a verlas, Aurora ^^.
  2. El Reina Sofía abre por las noches durante agosto y septiembre. Bueno, hasta las 21.30. A los que os gusten las cosas misteriosas, quizá podáis pasar a echar un ojo al fantasma que dicen que hay por sus pasillos cuando el sol se pone =) (recordad que antes era el Hospital de San Carlos, lo que lo hace aún más misterioso).
  3. Un año más, los Veranos de la Villa molan un montón. Si estáis en la capital, no dejéis de ir a alguna obra de teatro de la muralla árabe o a algún espectáculo en los jardines de Sabatini. Son noches de verano para el recuerdo.

Y en fin, creo que poco más. Cuando vuelva seguiré con las cosas zombies, os hablaré de mis teorías sobre los emoticonos y empezaré a escribir cosillas sobre fonética, para ir rodando (empezando por rehacer un articulillo que escribí para Llisterri en la UAB). Espero que paséis una buena semana y que lo que queda de verano sea amable con vosotros. Seguro que os tratará mejor que a mí =) ¡Hasta la vuelta!

Rubén.





Afirmaciones categóricas

9 08 2010

Una amiga ha preguntado hoy que si conocemos a alguien que tenga en casa un audímetro. Yo no conozco a nadie, pero aprovecho para pedir por aquí a los que me leéis colaboración en el asunto. Gracias mil a todos.

El caso es que un servidor no tenía ni idea de lo que es un audímetro, pero para esas cosas está san Google. Y san Google me ha mandado a la santa Wikipedia para encontrarme esta joya de párrafo:

El nombre proviene de audi (una mala abreviación de la palabra «audiencia»), y metro: ‘medidor’. El nombre correcto sería «audiencímetro».

Ojo: mala abreviación. Es como decir que “telespectador” está mal, porque “tele-” es una mala abreviación de televisión, y debería decirse “televisiónespectador”. El uso de “Audi-” como prefijo con el significado de “audiencia” no me parece inapropiado, visto el ejemplo. Se os ocurren más ejemplos por el estilo?

En fin. Sirva esto para expresar mi opinión sobre la Wikipedia: es genial poder acceder y potenciar tal fuente de conocimientos, pero lo mejor siempre es contrastar y no hacer valoraciones de ningún tipo. Y en caso de duda, pues no pillarse los dedos con aseveraciones categóricas como esta que os he puesto. Como ya he dicho más de una vez por aquí, cuidadín con lo que decimos, familia 😉





Ya está aquí…

7 08 2010

¡¡Ya está aquí!! Ya tengo mi iPhone 4 =D Pero hasta las 00:01 del lunes no puedo encenderlo >___< ¡¡Qué tortura!! Bueno, se aguanta bien. Entre tanto, voy leyendo tutoriales, manuales, enterándome de cosillas, bajándome aplicaciones… =P Y el lunes, ¡a funcionar! ¡Qué ilusión! En fin, ya sabéis lo que me gustan estas memeces… que sí, que es consumismo, que es una tontería, que Apple tima y estafa, que funciona mal, que si el antennagate y su familia en triciclo… Da igual 🙂 ¡¡Me siento como un niño el día de Reyes!!

Es curioso. Cuando he abierto la microSIM, he visto el pin. Y resulta que el número pin es un número que he visto en alguna parte, y no soy capaz de recordar dónde. ¿Lo he soñado? Sé que es un número que vi a alguien, no sé dónde, pero recuerdo perfectamente que lo memoricé con una regla mnemotécnica muy sencillita. Insisto… es curioso.

En fin, solo quería anunciar al mundo que soy poseedor de un iPhone 4 =D Una tontería como otra cualquiera, pero la ilusión va por dentro. Os dejo un algunas fotillos de la bicha. ¡Nervios!





La sal de la vida

5 08 2010

Si algo mola de la vida son los detallitos. Y mola mucho más cuando percibes esos detallitos a la primera, sin ninguna pista de antemano y sin ayuda. Ahora me ha dado por la serie Warehouse 13, y aunque seguro que es algo que ya ha salido en muchos blogs y tal, me apetecía ponerlo aquí. Me hace ilusión darme cuenta de estas cosas. Esta imagen está extraída del capítulo 3 de la primera temporada, minuto 35:36. ¿Notáis el detallito?





Hipocresía de barrio

4 08 2010

El estanco de mi barrio tiene dos puertas, ambas de cristal. En una de ellas, desde que entró en vigor la ley que prohibía fumar en espacios públicos, hay un cartel que condena el severo recorte a la libertad que tal ley supone. En la otra hay un cartel que, en letras bien grandes, reza “prohibido fumar”.¿Alguien más se percata de la inconsistencia?





10 de música 10 (1)

4 08 2010

Aprovechando que he aprendido a incrustar en mis posts reproductores de música de goear, hoy voy a dejaros una pequeña lista de recomendaciones musicales. Espero que os gusten todas a todos, ¡disfrutadlas!

La que hace gracia // Can Andalusí de Los Gandules, en su disco Fondo de Armario Stars. No es estrictamente una canción, pero me hace muchísima gracia cada vez que la escucho y recuerdo las rencillas entre Buñuel, Dalí y Lorca… en fin. Está graciosa.

La de Disney // Seize the Day, de la película Newsies. Disney se ha ganado un género por derecho propio, nos guste o no, así que quiero aprovechar para poner alguna que no sea muy conocida. Esta en concreto me parece muy positiva para empezar bien el día.

La de humor reflexivo // Leggy Blonde, de Flight of the Conchords, en su disco homónimo. Vale que el grupo se especializa en música de humor acorde con la serie de televisión que protagonizan, pero hay temas de humor que dan que pensar a uno. Como ya dije en otro post, podemos reírnos de nuestra propia vida sin que esta se desvirtúe. Chapeau por estos chicos.

La Banda Sonora Original (película) // Banana Splits! de la Banda Sonora Original de la película Kick Ass. La canción de por sí es buena, pero no tiene precio escucharla acompañada de su escena en la película. Te invade un original sentimiento de desazón placentera… La canción es original de The Dickies.

La más friki // A Hard Day’s Night (of the Living Dead), de The Zombeatles, en su álbum Meat The Zombeatles. Pues sí, mi investigación sobre zombies me ha llevado ni más ni menos que hasta el campo musical. Jamás imaginé que la fiebre por los muertos vivientes tocara este palo, pero sí. Y el resultado es ultra-friki. Recomiendo escucharla entera y prestar atención al crescendo que se produce en la melodía. Braiiiiiins!!!

La clásica // Musica notturna della strade di Madrid (Quinteto para cuerda en do mayor, Op. 30), de Luigi Boccherini. Esta pieza es una delicia bien digna de su nombre. Para quien no conozca la noche madrileña… bueno, decirle que se está perdiendo una maravilla (sin desmerecer a ninguna otra ciudad) y que escuchar estos acordes con los ojos cerrados quizá le sirva para atisbar apenas las calles del Madrid de los Austrias iluminadas con las luces de tantas miradas.

La de cantautor // El gato sabio, de Andrés Lewin, en su disco Animales y Aeropuertos. Es una canción que describe una relación entre una pareja, nada especial. Un día a día, la complicidad, el cariño mutuo, las ganas de compartirse… lo que uno busca, vaya.

La de ópera // Overture a Nabucco, de Verdi. Por supuesto, no podía elegir otra, por el cariño particular que le tengo a esta ópera. Además, la overtura es maravillosa. Recuerdo cuando la escuchaba entre bambalinas, ya vestido y preparado para salir a actuar en cuanto diera comienzo el primer movimiento de la obra. Qué tiempos aquellos…

La de Banda Sonora Original (serie) // Waste Land, de Yoko Kanno, en la Banda Sonora Original de Cowboy Bebop. Una maravilla de canción que me recuerda sin quererlo a los pasos de Semana Santa de mi pueblo. Con qué poca cosa es capaz esta mujer de dar en el clavo. Por algo es mi compositora favorita…

La canción más hermosa del mundo // Blue Sky, de Yoko Kanno, en la Banda Sonora Original de la película La Visión de Escaflowne. Vale, quizá el epígrafe “la canción más hermosa del mundo” es un poco exagerado, y poco objetivo. Pero de verdad, esta es una canción que merece estar en el número 1 de todas las listas. Es para escucharla totalmente relajado, luces apagadas, ojos cerrados, cuerpo inerte, mente vacía. Hay que prestar atención a todas y cada una de las notas. Con esta me despido, espero que os guste.

Pues esta es la lista. En otra ocasión pondré otras categorías, como música de videojuegos, JPop, la más desconocida y esas cosas. De momento, disfrutad de estas 10 pequeñas joyas que os brindo =) ¡La vida es música, amigos!