Hoy me siento blasfemo

2 04 2010

Dice un refrán que “tres días hay al año que brillan más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”. Por supuesto, este refrán popular se asocia directamente a una religión determinada, lo que ha hecho que los no adscritos a tal corriente teocrática recen (recemos) otra sentencia más festiva: “tres días hay en el año que se llena bien la panza: Jueves Santo, Viernes Santo y el día de la matanza”.

Y es que hoy me siento blasfemo. Hoy, viernes santo, he ido al gimnasio, he puesto la radio a toda pastilla, voy a comer carne hasta que me dé una intoxicación cárnica y, por supuesto, no pienso escuchar una palabra sagrada. Que no se equivoque nadie, yo respeto las creencias de todos y cada uno de los seres humanos siempre que no afecten a otros de manera negativa. ¿Veis? He puesto “Jueves Santo” con mayúsculas, porque respeto a quienes consideran que es una festividad sagrada.

Me contaba mi madre que de pequeña, si ponían música en casa, su madre respondía con la palma de la mano abierta y un bofetón bien dado, porque “chiquita, un respeto, ¡que ha muerto El Señor!”. Esto que hoy nos parece tan desfasado, por desgracia, sigue haciéndose a un nivel vergonzoso para todos los que profesan la religión cristiana. Resulta que ayer podíamos ver en las noticias (os dejo el enlace a la noticia en El País) cómo las autoridades cristianas prohibían a dos musulmanes austriacos rezar en la Mezquita de Córdoba. Perdón, ¿he dicho Mezquita? Quería decir en la Catedral de Santa María de Córdoba. Uy, perdón otra vez. Me refería a la Basílica goda de San Vicente Mártir. Qué cabeza la mía…

Me parece indignante, la verdad. Pero no me sorprende. En su afán por convertirse en primera ley sagrada, la Iglesia (con mayúscula, que yo respeto) prohíbe en el interior de la Mezq… Cate… Basíl… bueno, del recinto, la práctica de cualquier actividad que se aleje un poco de su dogma. Sin pararse a considerar que, tal vez, y solo tal vez, el hecho de que cristianos y musulmanes rezaran codo con codo suavizaría un poco la difícil relación entre dos ramales de un mismo río. Perdón, Río, con mayúscula.

Como podéis leer en la noticia, la Junta Islámica ha defendido esto desde hace tiempo. Y yo no tengo la verdad, ni sé exactamente lo que ocurrió. Leeréis y oiréis por ahí que era un grupo organizado, que lo tenían todo planeado para reducir a la policía que se presentó allí para evitar el delito. Pero pensad un momento: ¿grupos organizados? ¿Evitar el delito? Que estamos hablando de rezar, por el amor de Dios.

Más ratos de hoy…

  • Cultura (¿?) // He descubierto que pasarse de vez en cuando por la página de la SGAE es muy instructivo. Aquí podéis leer una entrevista a la impopular Sinde muy reveladora. Y aún tiene cuajo de decir que “Los hábitos cambiarán y la gente se lanzará a usar contenidos legales”. Hoy estoy enervado…
  • Viajes // Ayer estuve en el Monasterio de Yuste. No, bueno, antes de ayer. Es un sitio precioso. Jo, me encantan estas excursiones.