Mirando fijamente a los hombres que miraban fijamente a las cabras

24 03 2010

Ayer fui al cine a ver la última de Clooney, McGregor, Bridges y Spacey. Disfruté bastante por tres razones básicas. La primera, desde luego, fue que el cine me salió gratis, como ya comenté. La segunda fue que estaba solo en la sala, con lo que daba toda la impresión de que tenía mi propia sala de cine a disposición (cuan ingenuo resulta habiendo trabajado en ese mismo cine hace unos años). La tercera, claro, fue la película en sí.

Como ya muchos sabréis, la película relata la historia de una división especial del ejército de los EEUU que jugueteaba con la posibilidad de usar poderes psíquicos en la guerra. No obstante, me gusta cómo lo enfocan: el ejército de la Nueva Tierra, como se autodenomina esta división, no es un ejército para la guerra, sino un ejército para la paz. Saltando el hecho de que se les vaya un poco la pinza, esta premisa me parece vital. Lo más gracioso es cómo empieza todo: más o menos vienen a decir que los rusos están estudiando técnicas paranormales porque los franceses han corrido la voz de que los americanos están estudiando técnicas paranormales, y ahora, como los rusos están estudiando técnicas paranormales, los americanos tienen que estudiar también técnicas paranormales. Y, por sorprendente que sea, este argumento convence a cualquier soldado americano.

Leía en alguna parte acerca de lo oportuno o no oportuno de dedicar tiempo y dinero (mucho dinero, unos 20 millones de dólares fueron) a este tipo de cosas. En la película lo justifican diciendo que el presidente de turno (creo que era Reagan) era muy aficionado a este tipo de cosas. Si bien no estoy de acuerdo con todo lo que dicen en el blog Nada es gratis, al que he enlazado más arriba, creo que tiene una idea interesante: para innovar hay que probar muchas cosas. Y alguna funcionará. ¿Hasta donde tenemos que estirar esto? Bueno, hasta que categóricamente quede demostrado que el desarrollo del proyecto no lleva a ninguna parte o nos deja donde estamos.

Pero bueno, esto ya son rollos de economía de los que no tengo mucha idea, he de admitir. Mejor sigo con el tema cine y cierro mi pequeña reseña recomendando a todo el que pueda (y con esto me refiero al que tenga entradas gratis o, al menos, rebajadas) que se acerque a verla. O descargadla. Lo que os parezca mejor, ya sabéis. Quiero terminar hoy con uno de los mensajes más importantes y positivos de la película, tan aplicable a aquellos tiempos como a estos: Hoy, más que nunca, tenemos que ser todo lo que podamos ser.

Más ratos de hoy:

  • Estilo de vida // He ido a apuntarme a la autoescuela. Un señor de traje, corbata, engominado y demás ha entrado a preguntar por la recuperación de puntos, y sin que nadie le preguntara, con un orgullo proveniente de un narcisismo exagerado, ha confesado (frente bien alta, lengua titubeante por el alcohol) que le retiraron ocho meses el carné y 10 puntos por “alcoholemia” (no ha dicho “conducir borracho”, no) y saltarse un semáforo en rojo (6 + 4). Patético.
  • Estilo de vida // Las chicas de los colegios mayores de la Ciudad Universitaria no quieren que sus residencias se hagan mixtos. “Si nos convertimos en mixtos se acaba con la tradición del colegio”; “Para las que vivimos en colegios femeninos, la entrada de chicos sería una revolución”. En qué mundo vivimos…
  • Libros // El Chojin y Francisco Reyes escriben un libro sobre el hip-hop en España. El primer es rapero; el segundo profesor de universidad, y ha hecho la única tesis sobre la disciplina musical en España. Se titula Rap: 25 años de rimas. Lo edita Viceversa, y tiene 384 páginas. Me llama la atención.

Si te ha gustado, quizá tengas un rato para…

Las aventuras de Solomon Kane (y su extraña adaptación al cine): Sobre la obra literaria con reciente adaptación al cine.