Dueños de las palabras

26 08 2010

¿Creéis que alguien puede hacerse dueño de una palabra? No me refiero a registrar una marca para que nadie más pueda usarla, o a inventarla y emplearla en un dominio restringido. Estoy hablando de crear una palabra y hacerla completamente tuya, con todos sus rasgos fonéticos, morfológicos, su comportamiento sintáctico y sus versatilidades semánticas. Tuya por completo. En mi opinión, resulta absurdo decir ser dueño de un sufijo. Pero parece que a los señores de Facebook las cosas absurdas les molan mogollón.

Me encuentro hoy con un meneo que afirma que los señores del caralibro han demandado a una red social de profesores por emplear el sufijo -book (Teachbook, se llama la página). Aquí hay dos cosas que discutir, así que vamos por partes.

Primero: ¿es realmente -book un sufijo? Hasta donde yo veo, el nombre de la red social Facebook es una palabra compuesta. Compuesta por dos palabras, concretamente: Face (cara) y Book (libro). Una traducción podría ser algo como “libro de caras”, en tanto que es una especie de álbum de personalidades. Una palabra compuesta no es una palabra derivada. Una palabra derivada, dicho pronto y mal, es aquella palabra que se modifica mediante afijos (ya sean prefijos, sufijos, infijos, interfijos o circunfijos) con la posibilidad de cambiar de clase gramatical. Un ejemplo de cada

  1. Prefijo: a la palabra “instalar” le añadimos el prefijo “pre-” y queda “preinstalar”.
  2. Sufijo: a la palabra “orar” le añadimos el sufijo “-ción” y queda “oración”.
  3. Infijo: para poner “cualquiera” en plural, añadimos el infijo “-es-” en el interior de la palabra, quedando “cualesquiera” (y no “cualquieras*”, que ya os veo venir).
  4. Interfijo: no tiene significado, pero se usa para evitar la cacofonía. Para hacer el diminutivo de “pez”, no decimos “pecito”, sino “pec-ec-ito”. Ese -ec- central es un interfijo.
  5. Circunfijo: son los que más molan, porque rodean y acorralan a la palabra. Ocurre con verbos como “enlatar” o “enrojecer”, a los que se les ha añadido simultáneamente el prefijo “en-” y el sufijo verbal “-ar” (o “-er”, “-ir”). Daos cuenta de que no existe el sustantivo “enlata*” ni el verbo “latar”.

Así pues, ¿qué vemos aquí? Que -book no es un sufijo, sino la segunda parte de una palabra compuesta, como puede ser “corchos” en “sacacorchos” o “choques” en “parachoques”. ¿Pueden los señores de Facebook asegurar que la palabra “book” les pertenece? Rotúndamente NO. Es como si la patente de los Cazafantasmas impidiera poner a otras películas títulos que tuvieran las palabras “caza” o “fantasmas”. Ahora vamos con la segunda cuestión.

Segunda: supongamos por un instante, aunque espero que haya quedado claro que no es así, que -book es, efectivamente, un sufijo. Tendríamos que asumir que la palabra que lo soporta es “face”, ya que un sufijo no puede formar palabras por sí mismo. Esto querría decir que quedaría terminantemente prohibido usar el sufijo “-book”, signifique lo que signifique, en ninguna otra palabra. Un caso práctico: voy a inventarme un sufijo, no sé… “-can”, que aporta a la palabra el significado de “ser susceptible de ser levantado por un ser humano de fuerza media”. Y creo una empresa, “Todocan”, que se dedica a crear aparatos susceptibles de ser levantados por seres humanos de fuerza media. Creo libroscan, cochescan, árbolescan, perroscan… y de repente, un ser sin escrúpulos y retorcido a más no poder usa el sufijo (MI sufijo) para decir que el otro día levantó a su abuela del suelo, esto es, pudo abuelacan. ¿Sería lógico que yo denunciara a ese despreciable ser que ha robado MI sufijo? De nuevo, mi respuesta es NO. Si no quieres que nadie use tus sufijos, no los inventes, pero gran parte del enriquecimiento lingüístico está precisamente en la experimentación, la invención de nuevas raíces, etc.

En fin, mi conclusión es esta. Facebook no tiene ningún derecho a denunciar a nadie por usar la raíz (que no sufijo, como ellos dicen) -book en ninguna palabra. Es como si McDonalds decidiera denunciar a todos los que usan el “Mc” y venden hamburguesas. Yo abro un negocio en mi pueblo y lo llamo McTronza, con hamburguesas de carne de caballo. A lo que me huele esto es a miedo corporativo, no a mi pequeño negocio de carne de caballo, sino a la estandarización de unos patrones que hagan que su producto deje de ser original. Pues asúmanlo, señores empresarios. La novedad está bien mientras es nueva. Si quieren seguir montados en el dólar, déjense de “denuncias sufijales” y céntrense en innovar y agradar a su público. He dicho.





Afirmaciones categóricas

9 08 2010

Una amiga ha preguntado hoy que si conocemos a alguien que tenga en casa un audímetro. Yo no conozco a nadie, pero aprovecho para pedir por aquí a los que me leéis colaboración en el asunto. Gracias mil a todos.

El caso es que un servidor no tenía ni idea de lo que es un audímetro, pero para esas cosas está san Google. Y san Google me ha mandado a la santa Wikipedia para encontrarme esta joya de párrafo:

El nombre proviene de audi (una mala abreviación de la palabra «audiencia»), y metro: ‘medidor’. El nombre correcto sería «audiencímetro».

Ojo: mala abreviación. Es como decir que “telespectador” está mal, porque “tele-” es una mala abreviación de televisión, y debería decirse “televisiónespectador”. El uso de “Audi-” como prefijo con el significado de “audiencia” no me parece inapropiado, visto el ejemplo. Se os ocurren más ejemplos por el estilo?

En fin. Sirva esto para expresar mi opinión sobre la Wikipedia: es genial poder acceder y potenciar tal fuente de conocimientos, pero lo mejor siempre es contrastar y no hacer valoraciones de ningún tipo. Y en caso de duda, pues no pillarse los dedos con aseveraciones categóricas como esta que os he puesto. Como ya he dicho más de una vez por aquí, cuidadín con lo que decimos, familia ;)








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